Dicen los viejos que en este país hubo una guerra...
Dicen los viejos que este país necesita, palo largo y mano dura...
Dicen los viejos que hacemos los que nos da la gana...
Dicen los viejos que no se nos de rienda suelta...
Pero yo solo he visto gente...
Y si no la hay, sin duda la habrá!!!
The Cloud Gate (The Bean)
- JMPazos
- Madrid, Spain
- Escultura conocida popularmente como "the bean" en el parque del Milenium de Chicago
sábado, 31 de julio de 2010
viernes, 23 de julio de 2010
EN LOS BAJOS VEINTES

Por comenzar este comentario diciendo que hoy se publican los resultados de las pruebas de resistencia de la banca europea merezco que deje de leerse de inmediato. Yo también lo haría, pero te pido un voto de confianza.
Ha habido rumores, declaraciones, análisis, y últimamente hasta porras y apuestas. Que si Bankinter no pasa, -que para colmo es mi banco- que si no va a haber detalles, que si serán los reguladores nacionales los que los ofrecerán, que si Francia y Alemania presionaban para anunciar los resultados a primera hora de la mañana y no arriesgarse a dejar la iniciativa a los norteamericanos, que si el Banco de España había convocado por correo electrónico a la prensa a las 18:00, que si habrá una reunión con analistas a las 9 de la mañana del sábado. En fin, un aparente sinvivir.
Hace algún tiempo que deje de tomar demasiado en serio el resultado de este examen. Solo las cifras que se estiman como necesidades de capitalización en el sistema financiero español oscilan entre 22.000 y 86.000 millones. Depende del informe y la procedencia. Eso por escrito, porque en mentideros se ha escuchado de todo. Le doy un valor tan pobre, que solo me preocupa en tanto pueda servir de estímulo a que el dólar recupere o sea vendido de nuevo más allá de 1,30.
Que Bankinter pase o no el examen, me preocupa cero. Ni un segundo tuve en la mente la idea de retirar un solo céntimo del banco. Ni siquiera pregunté a nadie por Bankinter, y eso que en los dos últimos días, no he hecho otra cosa que ver a bancos. Tan diversos como pueden ser un luxemburgués, un norteamericano y un español. La prueba de la importancia de esto, es que a pesar de compartir horas de trabajo, viajes, almuerzos, e incluso algún momento de asueto, el tiempo dedicado a comentar los resultados y las consecuencias de las pruebas, no fue mayor que el usted está empleando en leer este comentario.
Parece como si las pruebas fuesen un problema de los políticos y los reguladores, pero no de los bancos.
De hecho, si BBVA y Santander son algo así como las tres quintas partes del sistema financiero español, y su capitalización conjunta suma alrededor de los 100.000 millones, cualquiera de las cifras apuntadas por los informes suponen que en España, fuera de los dos grandes, necesita capital hasta el más lozano. Y como esto no va a ser, ¿para que dar más vueltas?
El dólar es lo importante. ¿Y qué va a hacer el dólar? No creo que se quede mucho tiempo por aquí. Puede volver a visitar los treintas, pero no habríamos de tener que esperar demasiado para volver a verlo en los veintes. En los bajos veintes. ¿Volver a los dieces? Habrá que ver.
Ha habido rumores, declaraciones, análisis, y últimamente hasta porras y apuestas. Que si Bankinter no pasa, -que para colmo es mi banco- que si no va a haber detalles, que si serán los reguladores nacionales los que los ofrecerán, que si Francia y Alemania presionaban para anunciar los resultados a primera hora de la mañana y no arriesgarse a dejar la iniciativa a los norteamericanos, que si el Banco de España había convocado por correo electrónico a la prensa a las 18:00, que si habrá una reunión con analistas a las 9 de la mañana del sábado. En fin, un aparente sinvivir.
Hace algún tiempo que deje de tomar demasiado en serio el resultado de este examen. Solo las cifras que se estiman como necesidades de capitalización en el sistema financiero español oscilan entre 22.000 y 86.000 millones. Depende del informe y la procedencia. Eso por escrito, porque en mentideros se ha escuchado de todo. Le doy un valor tan pobre, que solo me preocupa en tanto pueda servir de estímulo a que el dólar recupere o sea vendido de nuevo más allá de 1,30.
Que Bankinter pase o no el examen, me preocupa cero. Ni un segundo tuve en la mente la idea de retirar un solo céntimo del banco. Ni siquiera pregunté a nadie por Bankinter, y eso que en los dos últimos días, no he hecho otra cosa que ver a bancos. Tan diversos como pueden ser un luxemburgués, un norteamericano y un español. La prueba de la importancia de esto, es que a pesar de compartir horas de trabajo, viajes, almuerzos, e incluso algún momento de asueto, el tiempo dedicado a comentar los resultados y las consecuencias de las pruebas, no fue mayor que el usted está empleando en leer este comentario.
Parece como si las pruebas fuesen un problema de los políticos y los reguladores, pero no de los bancos.
De hecho, si BBVA y Santander son algo así como las tres quintas partes del sistema financiero español, y su capitalización conjunta suma alrededor de los 100.000 millones, cualquiera de las cifras apuntadas por los informes suponen que en España, fuera de los dos grandes, necesita capital hasta el más lozano. Y como esto no va a ser, ¿para que dar más vueltas?
El dólar es lo importante. ¿Y qué va a hacer el dólar? No creo que se quede mucho tiempo por aquí. Puede volver a visitar los treintas, pero no habríamos de tener que esperar demasiado para volver a verlo en los veintes. En los bajos veintes. ¿Volver a los dieces? Habrá que ver.
¿Tu que crees? Ayudanos con tu opinión y/o pronunciándote en la encuesta.
domingo, 18 de julio de 2010
ESOS BANCOS TAN INGENIOSOS

En gran parte debemos a lo que en este mismo espacio llamamos el órdago español, el paréntesis que entre otras cosas ha propiciado que el euro volviese a cotizarse a 1,30 dólares. Es algo que en plena crisis de la deuda soberana europea, a comienzos del mes de junio, parecía tan lejos, e incluso más difícil, de lo que hoy parece volver a los 1,18 que teníamos entonces.
Es posible que muchos relacionen esta vuelta a valores que parecían perderse para mucho tiempo, con otros factores. En particular con un cambio de expectativas sobre el crecimiento de la economía norteamericana. También. Pero lo cierto es que lo ocurrido desde entonces ha calado lo suficiente en el ánimo de muchos, como para que algunos, tan importantes como sin duda lo es Goldman Sachs, enviasen una nota a sus clientes el pasado jueves anunciando un cambio en su pronóstico. De los 1.15, 1.15 y 1.25 que pronosticaba a 3, 6 y 12 meses, revisa sus estimaciones a 1.22, 1.35 y 1.38. Es decir, sigue contemplando un periodo a corto plazo con un dólar en recuperación (1.22 frente a los actuales 1.30) fundamentado en las dificultades de la eurozona, pero nos devuelve al viejo escenario de dólar débil argumentado en las dificultades de financiación que impone el déficit de la balanza por cuenta corriente. Argumento clásico entre los clásicos. “Si yo acertase en mis previsiones de ventas como Goldman lo hace con el dólar, hace tiempo que estaría pidiendo a las puertas de Santiago de Vigo” me decía el primer ejecutivo de una empresa viguesa en referencia al cambio de pronóstico y al templo católico más conocido de la ciudad olívica.
Son los problemas de la credibilidad. Recordemos que precisamente GS ha resuelto esta semana sus potenciales problemas con la justicia aceptando el pago de una multa de 550 millones de dólares por algo muy parecido a engañar sus clientes. A compensarles destinará la mitad de ese importe. “Y Goldman Sachs suspiró” titula su crónica el redactor de El País cuando nos cuenta los detalles de la sanción. Aunque el banco norteamericano se ha colado en esta nota, comenzaba la misma refiriéndose indirectamente a los efectos reductores de la incertidumbre que se le supone al anuncio el próximo viernes de los resultados de las llamadas pruebas de esfuerzo del sistema financiero europeo. Sobre este resultado, pero sobre todo, sobre lo creíble que resulte, va a pivotar en gran medida lo que el euro nos ofrezca durante el temido mes de agosto.
No soy muy partidario. Y es que como se demuestra, los bancos son muy ingeniosos. A veces les ponen multas, pero lo normal es que no. Apuesten señores, ¿dónde está la bolita? ¿en unidades no incluidas en la simulación?
Lo siento amigos de GS, pero no os compro la idea.
martes, 13 de julio de 2010
S&P SE DISTRAE CON OTROS

Triple A y perspectiva negativa. Es lo que la agencia de calificación crediticia S&P mantiene para Reino Unido. Reconoce la agencia que en su análisis asume para la economía pronósticos menos optimistas que los contenidos en los presupuestos, y de paso advierte, que el nivel general de deuda gubernamental puede estar próximo a un punto incompatible con la máxima calificación. Lanzada queda la advertencia, paso previo a que tarde o temprano se vea en la obligación de lanzar semejante aviso sobre la deuda norteamericana. Si en algo influye la opinión del muy conocido economista norteamericano Martin Feldstein, defensor del dólar débil como base de cualquier estrategia de política económica, no habría de tardar mucho. Según el quien fue jefe de asesores económicos de la Administración Reagan, la economía norteamericana está todavía en recesión, y es la FED la que la sostiene.
La reacción de los mercados ha sido modesta. La libra ha hecho un breve viaje de ida y vuelta, tanto en su cotización con el dólar como en su cruce con el euro. La sesión europea había comenzado con cierta fuerza a la par que lo hacían las acciones de BP cuya cotización alcanzaba el máximo de un mes. A media sesión, el anuncio de S&P se encargó de abortar esa recuperación.
Más seria fue la advertencia que la agencia hacía ayer a Japón. Las elecciones parciales al senado que se celebraron el fin de semana han resultado en la pérdida de la mayoría de la cámara alta del actual Gobierno cuyo Primer Ministro apenas cumple un mes en el cargo. A pesar del empeño que ha puesto en sacar adelante un plan de consolidación fiscal, la pérdida de mayoría, junto al hecho de que sea el quinto primer ministro en los tres últimos años, lleva a la agencia a advertir al país de que puede recortar su calificación crediticia. Japón cuya deuda pública es cercana a dos veces su PIB (en España apenas supera la mitad), sufrió un recorte de su calificación por S&P en febrero de 2001. Perdió la triple A. Desde entonces, su calificación se ha mantenido en AA, con sucesivos cambios de expectativas de neutrales a positivas y negativas, que están ahora en territorio neutral tras la última revisión desde negativa efectuada en abril de 2007. Menos cambios sin embargo en el yen que en la libra. A pesar de todo, es buena la ocasión para recordar a los menos familiarizados, que frente al euro, el yen acumula desde el verano de 2008 una apreciación cercana al 40%.
Al menos durante un tiempo, los focos dejan al euro. Pero, ojo, porque el BCE parece dispuesto a confiarse. Cada vez compra menos deuda. En su semana nueve, compra 1MM€, frente a 16,5MM€ en la primera. Y en descenso constante. ¿Es Alemania lo que pesa o el BCE el que se confía?
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