
Por comenzar este comentario diciendo que hoy se publican los resultados de las pruebas de resistencia de la banca europea merezco que deje de leerse de inmediato. Yo también lo haría, pero te pido un voto de confianza.
Ha habido rumores, declaraciones, análisis, y últimamente hasta porras y apuestas. Que si Bankinter no pasa, -que para colmo es mi banco- que si no va a haber detalles, que si serán los reguladores nacionales los que los ofrecerán, que si Francia y Alemania presionaban para anunciar los resultados a primera hora de la mañana y no arriesgarse a dejar la iniciativa a los norteamericanos, que si el Banco de España había convocado por correo electrónico a la prensa a las 18:00, que si habrá una reunión con analistas a las 9 de la mañana del sábado. En fin, un aparente sinvivir.
Hace algún tiempo que deje de tomar demasiado en serio el resultado de este examen. Solo las cifras que se estiman como necesidades de capitalización en el sistema financiero español oscilan entre 22.000 y 86.000 millones. Depende del informe y la procedencia. Eso por escrito, porque en mentideros se ha escuchado de todo. Le doy un valor tan pobre, que solo me preocupa en tanto pueda servir de estímulo a que el dólar recupere o sea vendido de nuevo más allá de 1,30.
Que Bankinter pase o no el examen, me preocupa cero. Ni un segundo tuve en la mente la idea de retirar un solo céntimo del banco. Ni siquiera pregunté a nadie por Bankinter, y eso que en los dos últimos días, no he hecho otra cosa que ver a bancos. Tan diversos como pueden ser un luxemburgués, un norteamericano y un español. La prueba de la importancia de esto, es que a pesar de compartir horas de trabajo, viajes, almuerzos, e incluso algún momento de asueto, el tiempo dedicado a comentar los resultados y las consecuencias de las pruebas, no fue mayor que el usted está empleando en leer este comentario.
Parece como si las pruebas fuesen un problema de los políticos y los reguladores, pero no de los bancos.
De hecho, si BBVA y Santander son algo así como las tres quintas partes del sistema financiero español, y su capitalización conjunta suma alrededor de los 100.000 millones, cualquiera de las cifras apuntadas por los informes suponen que en España, fuera de los dos grandes, necesita capital hasta el más lozano. Y como esto no va a ser, ¿para que dar más vueltas?
El dólar es lo importante. ¿Y qué va a hacer el dólar? No creo que se quede mucho tiempo por aquí. Puede volver a visitar los treintas, pero no habríamos de tener que esperar demasiado para volver a verlo en los veintes. En los bajos veintes. ¿Volver a los dieces? Habrá que ver.
Ha habido rumores, declaraciones, análisis, y últimamente hasta porras y apuestas. Que si Bankinter no pasa, -que para colmo es mi banco- que si no va a haber detalles, que si serán los reguladores nacionales los que los ofrecerán, que si Francia y Alemania presionaban para anunciar los resultados a primera hora de la mañana y no arriesgarse a dejar la iniciativa a los norteamericanos, que si el Banco de España había convocado por correo electrónico a la prensa a las 18:00, que si habrá una reunión con analistas a las 9 de la mañana del sábado. En fin, un aparente sinvivir.
Hace algún tiempo que deje de tomar demasiado en serio el resultado de este examen. Solo las cifras que se estiman como necesidades de capitalización en el sistema financiero español oscilan entre 22.000 y 86.000 millones. Depende del informe y la procedencia. Eso por escrito, porque en mentideros se ha escuchado de todo. Le doy un valor tan pobre, que solo me preocupa en tanto pueda servir de estímulo a que el dólar recupere o sea vendido de nuevo más allá de 1,30.
Que Bankinter pase o no el examen, me preocupa cero. Ni un segundo tuve en la mente la idea de retirar un solo céntimo del banco. Ni siquiera pregunté a nadie por Bankinter, y eso que en los dos últimos días, no he hecho otra cosa que ver a bancos. Tan diversos como pueden ser un luxemburgués, un norteamericano y un español. La prueba de la importancia de esto, es que a pesar de compartir horas de trabajo, viajes, almuerzos, e incluso algún momento de asueto, el tiempo dedicado a comentar los resultados y las consecuencias de las pruebas, no fue mayor que el usted está empleando en leer este comentario.
Parece como si las pruebas fuesen un problema de los políticos y los reguladores, pero no de los bancos.
De hecho, si BBVA y Santander son algo así como las tres quintas partes del sistema financiero español, y su capitalización conjunta suma alrededor de los 100.000 millones, cualquiera de las cifras apuntadas por los informes suponen que en España, fuera de los dos grandes, necesita capital hasta el más lozano. Y como esto no va a ser, ¿para que dar más vueltas?
El dólar es lo importante. ¿Y qué va a hacer el dólar? No creo que se quede mucho tiempo por aquí. Puede volver a visitar los treintas, pero no habríamos de tener que esperar demasiado para volver a verlo en los veintes. En los bajos veintes. ¿Volver a los dieces? Habrá que ver.
¿Tu que crees? Ayudanos con tu opinión y/o pronunciándote en la encuesta.

