jueves, 1 de septiembre de 2011

CUANDO “COMO” IMPORTA MAS QUE “DONDE”


Tras leer en el comunicado del MEH la evolución del presupuesto en los siete primeros meses del año, queda claro que el Gobierno se apaña para ajustar lo necesario en los gastos, y que asiste a como se reducen los ingresos. Aún así, las cuentas indican que todo se está focalizando hacia cumplir lo prometido.

¿Se cumplirá con el 6%?

Si no es llamativo el exceso, puede ser menos relevante tras la reforma constitucional y el apoyo que suponen las compras de deuda del BCE, y que, ojo, esteriliza. Quiere decir que lo que inyecta comprando, lo retira en operaciones de drenaje del sistema financiero, en lo que resulta una operación de mero intercambio en la que lo que se altera es el reparto de liquidez. No es muy importante ahora que, por desfortuna, vuelve a secarse el mercado interbancario, pero tampoco es una fórmula que pueda funcionar mucho tiempo. No es tampoco una operación barata, y desde luego es una operación de riesgo.

Parece que la FED va a hacer algo parecido, comprando títulos de largo plazo y vendiendo de corto, de modo que tire hacia abajo de los tipos a largo y suban los cortos. Esto se está volviendo cada vez más complejo de entender y de explicar. Será algo similar a QE2 pero sin engordar más el balance de la FED, que está de papel a rebosar. Siendo así, tendrá menos impacto, es decir, será manos eficaz, pero parecerá más limpio.

En la esperanza de que liquidez no falte, los mercados se van apañando para mantener la cabeza fuera del agua. Lo mismo que el EURUSD, que si se mueve menos parece de cartón piedra. Y mientras, se admira la sabiduría de inversores como Buffett, que compra 5.000 mill de dólares de acciones de BoA. Desde entonces subió un 17%. En ese universo que es Twitter, siempre hay alguien en el secreto. Realmente WB compró acciones preferentes con un cupón del 6% anual y cancelables a voluntad de BoA pagando un 5% de prima. Incluido en el trato hay 700 millones más en warrants (opciones de compra) sobre acciones ordinarias con strike de 7,14$. Así visto, suena menos patriótica la inversión en una entidad que no acaba de digerir lo que tuvo que comprar en 2008 y 2009.

Refuerza esto la idea de que estamos más en tiempos del “como”, que del “donde”.

miércoles, 31 de agosto de 2011

LAS GALLETITAS

Aunque dentro de una dinámica algo perversa, lo que ocurre tiene un cierto hilo conductor. Comenzó a manifestarse de forma aguda con el cierre de los mercados a la deuda española e italiana al empezar agosto. Del conjunto de factores, el más novedoso por la posición que empezó a ocupar, fue el crecimiento.  “Si no creces, no podrás pagar tus deudas, así te pongas todo lo restrictivo que quieras”. Atacó por ahí, por el sur de Europa,  pero ha acabado por abrirse tanto hueco, que hoy,  último día de este complicado mes, la preocupación por las consecuencias de la ausencia de crecimiento ya ocupa la parte central.

Revisiones a la baja en 2011 y 2012 se están generalizando, y afectan sobre todo a las economías desarrolladas, -véase en particular el caso alemán con la revisión anunciada por S&P-,  pero hasta el Banco Central de Israel argumentaba ayer la moderación en el crecimiento de la UE y de EE.UU para mantener sin cambios sus tipos oficiales en el 3,25% por tercer mes consecutivo.  Curiosamente, y conforme la situación se ha ido manifestando más difícil en lo económico,  -algunos de los indicadores adelantados publicados ayer son demoledores- los mercados financieros han ido ganando en resistencia y hasta en pseudo confianza. ¿A que achacar esta contradicción? Fundamentalmente a la suposición de que rascando en el fondo del saco, los bancos centrales acabarán encontrando esa penúltima “galletita” que como en el cuento de la isla, el más listillo había reservado para una situación al límite. 

Que los mercados no se hundan es condición necesaria para mantener viva la esperanza de recuperar PIB y empleo. Ya son dos de la significación de Goldman Sachs y de JPMorgan los que anuncian que esperan medidas de la Reserva Federal en septiembre. Leyendo el acta de la reunión de agosto –ayer no se habló de otra cosa-,  parece que aparecerán galletitas, porque por poco políticamente correcto que sea, lo que a los bancos centrales les resta por hacer es eso, sacar galletitas.  Muchos de los que más opinan, -no necesariamente  mejor-,  aplaudirán con entusiasmo, pero para crecer, claro que no hay que morir, pero no será a base de galletitas. 

lunes, 29 de agosto de 2011

LAS CLAVES. DE LECTURA OBLIGADA (30’)


Leyendo tres discursos, del presidente de la Reserva Federal, del presidente del BCE y de la gerente del FMI, y un artículo, el del ex primer ministro laborista británico, puede uno hacerse una idea de donde estamos, cuales son los riesgos y que puede esperarnos en la crisis. Al menos es la visión desde lo que podemos considerar el sector oficial, que al fin y al cabo, y salvo una revolución jacobina que derribe el sistema capitalista y que no parece que vaya a empezar mañana, están al mando.

De los tres discursos, todos ellos pronunciados en Jackson Hole, el más pegado al terreno es el de la gerente del FMI. De lectura recomendable, corto, sin tecnicismos y además traducido al castellano, deja bastante claro lo que los banqueros centrales también apuntan, aunque con lenguaje más teórico y complejo el europeo y más distante en cuanto a asumir responsabilidad el norteamericano. Este último, de hecho parece distanciase del problema fiscal y en su discurso adopta una posición pasiva de aviso, para mostrar su disponibilidad de cooperación en las medidas monetarias no convencionales que estudiará en la reunión de la FED del 21 y 22 de septiembre (la prolonga en un día).

Aunque los tres se complementan bastante, para hacer un resumen en común basta con referirse a lo que está pasando en España con la reforma constitucional. Se trata de asegurar a los mercados financiadores que los países –particularmente los más endeudados- están dispuestos a garantizar equilibrio presupuestario a largo plazo, para que a cambio se les siga financiando y se les permita mantener a corto plazo medidas de estímulo que acaben por poner en marcha las economías. Para ello, señala el banquero europeo, hacen falta reformas estructurales, y las detalla. Por si las dudas, los dos banqueros insisten en la importancia crítica de la expectativa de estabilidad de precios. Imprescindible leer a la gerente, muy recomendable al banquero europeo, y puede saltarse al norteamericano. En cuanto al artículo del británico, imprescindible para entender el papel alemán.

¿Los mercados? Estos lo que quieren es seguridad. Lo de siempre. Por eso acabaron subiendo el viernes. Les gustó.


jueves, 25 de agosto de 2011

UNA ALEGRE SESION


Para los parámetros que manejamos, hasta podríamos hablar de recuperación del dólar ayer, que tras empezar la sesión perdiendo, recuperaba valor contra 16 de sus principales referencias y por supuesto en el Dollar Index. Hay que tener en cuenta que mientras que los argumentos de orden económico son, en el mejor de los casos, confusos, -un día perjudican al dólar pero mañana, como ayer, perjudican al euro-, para un analista técnico no hay lugar a muchas dudas, el precipicio, al menos en el euro/dólar, está claramente bajo los pies del dólar, es decir, que quien tiene que demostrar que aguanta es el dólar, porque de otro modo la amenaza está en los 1,50-1,60 cuando no en los 1,70-1,80 que anunciarían las proyecciones de Fibonacci.

Lo que ayer despertó el mini sismo que afectó sobre todo al oro, y que según las crónicas registraba su “mayor descenso en un día desde 2008” fue, aparentemente, la coincidencia de dos datos calificados de excelentes de la economía norteamericana. A saber, pedidos de bienes duraderos (inversión) y precios de viviendas, (crédito y confianza) superando ambos con mucho los pronósticos. Hasta la rentabilidad de los bonos del Tesoro USA subió, (10 pb el tipo a 10 años), algo que en medio de un ambiente deflacionista nos dice que hasta los mas pesimistas tienen accesos de entusiasmo: “hasta en el camino a la muerte hay ráfagas de vida que te hacen sentir mucho mejor” señalaba un estratega que gestiona una cartera de 22.000 millones.

Pero incluso en días de moderado entusiasmo como ayer, el estratega, como casi todos, tiene obligación de atender a lo que el viernes, en Jackson Hole, pueda anunciar el Presidente de la FED. Como son tiempos de sorpresa –véase España- no se puede decir que no, pero especular con una QE3, cuando la QE2 está recién terminada y con dudoso resultado, no es propio de quien quiera ser considerado. No hay mucho ya que hacer en política monetaria, salvo trucos, que de eso se trata, pero mientras llega el momento en el que el BCE induce cambios en las expectativas de tipos, y eso -esperemos- induzca también algo de debilidad al euro, bien está que tengamos alguna que otra tarde como la de ayer.