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martes, 8 de marzo de 2011

"SUPERBAJISTA"


Señalaba Financial Times ayer, tras la rebaja de tres escalones anunciada por Moody´s sobre la deuda soberana griega, que se dan los ingredientes para el primer default de un país del euro. Los datos, conocidos, son sin embargo repasados de nuevo por el diario británico. Frente a un paquete de rescate de 110 mil millones, entre 2013 y 2015 deben de refinanciarse 211 mil millones. La rentabilidad del bono a dos años supera el 15%, y el grueso de la deuda está en manos de bancos. Eso los convierte en los potenciales grandes perdedores en una reestructuración. Cuando y como será, no puede adivinarse, aunque las respuestas han de venir en breve.

Irlanda quiere renegociar las condiciones de su rescate. Su caso, se argumenta, es distinto al griego, pero que más da si resulta imposible pagar la deuda. Y que decir de Portugal, que ha de renovar en tres vencimientos deuda equivalente al 7,5% de su PIB. En concreto, 1,9%, 2,7% y 2,9% los días 18 de marzo, 15 de abril y 15 de junio. Bélgica más de lo mismo. Entre el 17 de marzo y el 14 de abril, el 5,3% del PIB. El 28 de septiembre, el 3,1%. El caso español lo comentamos el viernes.

Pues bien, al tiempo que el BCE amenaza con subir los tipos, y hay que creerle, en los mercados de divisas, los indicadores de corto plazo señalan una posición extrema a favor de la moneda europea y en contra del dólar, lo que daría lugar a un escenario propicio para una fuerte corrección. Pero lo crea o no, en el mismo diario británico en el que se señala que Grecia está a punto de caer, se destaca que aunque los inversores de corto plazo estén con sus carteras llenas de euros, no puede decirse lo mismo de los de largo plazo, que todavía mantienen posiciones bajistas en euro, y que podían cambiarlas. Solo le quedaba esto al euro, que los grandes gestores de largo plazo se pusiesen dólar bajistas.

Asombra, porque no es fácil concebir tal grado de fe en una moneda como el euro, que a pesar de que nos hayamos acostumbrado, carece de un sostén institucional que la soporte. Quizá esté justificada la fe en base a que este mes, en las cumbres de la UE a celebrar a partir del viernes, se tomen las medidas que aseguren la estabilidad del euro. Bienvenidas sean, si es que son. Nada sería más deseable. Pero poniendo una vela a Dios y otra al diablo, ayer por la mañana corría el rumor de que el Tesoro español preparaba una nueva sindicación de deuda a 15 años. Vamos, que tan seguras no deben de verse las cosas, aunque atendiendo al euro/dólar cuesta creerlo. Y eso que, teorías de conspiración al margen, los argumentos más potentes están en el lado técnico. Ayer, el US dolar index amenazaba el soporte 76,265. Para un técnico eso es “superbajista”. ¡Que le vamos a hacer si el mercado es soberano! A veces estúpido. Pero ha de temerse más al tonto que al malo, pues el primero lo es todos los días. Pero lo cierto, es que no percibo todavía próximo el climax preciso para que se produzca un cambio.

jueves, 24 de junio de 2010

EL ORDAGO ESPAÑOL


Publicaba el pasado fin de semana el diario El País un artículo titulado ¿Por qué Berlín ataca a España? Según se refleja en el artículo, la agencia Reuters denunciaba que el 7 de junio, dos funcionarios alemanes comunicaron a la agencia que España estaba preparando la petición de ayuda del fondo de rescate que la UE creó –sin demasiados detalles- el fin de semana del 9 de mayo. Al intentar verificar la noticia, Reuters recibió un desmentido tajante de las autoridades españolas, y decidió no publicarla. Sin embargo, si se hicieron eco en la prensa alemana. Fueron los días más difíciles de la banca española hasta la fecha. El miedo se reflejaba en los índices de renta variable, en los diferenciales de deuda, en los CDS´s, o en el euro. Todos indicaban valores extremos.

El 9 de junio, este comentario, fue una crónica. Se titulaba “Apenas 24 horas”. Ese día, llovía en Madrid. Al finalizar un almuerzo, en plena Castellana y protegidos por dos paraguas, tres muy conocidos economistas junto a quien esto escribe, discutían más acaloradamente de lo que nunca había llegado a imaginar que sería testigo. Uno de ellos es un extraordinario conocedor del día a día del sistema financiero español. La tensión alcanzada en aquella discusión eliminaba cualquier duda sobre la gravedad de las circunstancias que nos estaban tocando vivir. El argumento que desencadenó el clímax de tensión, fue la situación del sistema financiero alemán; “en quiebra desde 2001” afirmó contundente uno de ellos.

Es muy probable que coincidiese con el momento a partir del cual el Gobierno español decidió pasar a la ofensiva. Respaldado por el Banco de España, el presidente del Gobierno culminaba ayer en el Congreso lo que hasta el momento ha sido su jugada de más éxito frente a los mercados: forzar la publicación de los resultados de las pruebas de esfuerzo de la banca europea. Según anunció, van a ser publicadas en la segunda quincena de julio, algo que fue acordado, según manifiesta, en el Consejo Europeo del 17 de junio. Aunque es posible que la historia nos acabe revelando matices, el órdago español puede haber comprado tiempo para España, pero quizá a cambio de haber revelado la desnudez del emperador alemán. No me caben demasiadas dudas de la fuente de inspiración del Gobierno y del diario El País. Los argumentos que se exponen son de peso. No nos hace esto mejores, ni tampoco nos reabre las puertas que a partir de la fatídica semana del 7 de junio, se nos cerraron. La gran noticia sería que las pruebas de esfuerzo respaldasen a nuestros bancos, y que como apunta en su blog otro gran economista español, fuesen origen de buenísimas noticias, de modo que “con un poco de suerte, no sea demasiado tarde para España”